Ejecutivos 3.0: futuros líderes de alto impacto

Los perfiles de las carreras de negocios exigen mayores competencias para ambientes más complejos. Su objetivo es la mejora y el cambio social, por lo que la adaptación debe ser la constante de estos profesionales.

La carrera de Administración de Empresas una de las profesiones más demandadas en México,  ya que existen casi 5 millones de empresas, de acuerdo al INEGI, en donde el profesional de esta carrera juega un papel primordial.


Cuando se investiga el origen de los problemas cotidianos que miles de ejecutivos en todo el planeta encuentran en el desempeño de su labor, resulta que más del 60% se relaciona con cuestiones humanas y no materiales, financieras o tecnológicas.

Los que estudiamos alguna de las carreras de negocios en la década de los 90 tenemos ya perfiles obsoletos, por lo que debemos estar en educación continua si queremos hablar e interpretar los nuevos modelos de negocios. Si bien la teoría no cambia en el transcurso del tiempo y mantiene el sentido de origen del conocimiento, la forma de hacer negocios ha rebasado su comprensión, inclusive en las más prestigiosas escuelas de negocios en el mundo.

Hoy existen creadores de tendencias globales (que no han terminado la preparatoria, con tan solo 16 años de edad), modelos de negocios exitosos con versiones tan innovadoras que rompen el multiparadigma de lo ya establecido. La tecnología ha generado modelos que aún no se han logrado describir, y ahora es posible hablar de una mercadotecnia generacional, y hasta de una meta-mercadotecnia que  deriva  en modelos de consumo de usuarios que aún no nacen.

Ahora surgieron los prosumidores, una combinación entre productor y consumidor. La diferencia entre ellos es que los productores hacen dinero y los consumidores lo gastan, mientras que los prosumidores hacen dinero mientras lo gastan. El término lo acuñó en 1980 el escritor estadounidense Alvin Toffler en su libro The Third Wave (La tercera ola).

Toffler previó un nuevo modelo de sociedad en el que los consumidores se involucrarían tanto en el producto, que llegarían incluso a convertirse en parte activa de la creación del mismo. Esta idea, que en su momento pudo parecer descabellada, se ha hecho realidad gracias a la tecnología, la web 3.0 y la interactividad que nos proporcionan.

Comunicación 3.0 y la exigencia de actualización 

El simple hecho de crear un blog, opinar en un foro o comentar algo en Facebook, ya nos convierte en prosumidores, puesto que estamos generando contenido.

Un contenido que es cada vez más valorado no sólo por los demás prosumidores, sino por las propias empresas, que pueden conocer en tiempo real a sus clientes, saber lo que opinan de su producto de manera gratuita.

Sin embargo, el “poder” que nos ofrece la web 3.0 va más allá de la creación de contenido, también implica una capacidad de elección que se refleja en redes sociales como Twitter, en las que el usuario elige a quién quiere seguir o quién quiere que le informe de la actualidad en su timeline. 

Nuevos perfiles para nuevos mercados

Atender nuevos mercados y nuevos formatos emergentes de ofertas y necesidades requiere de verdadero talento. Proponer nuevas versiones de la gestión del conocimiento requiere también de una razón filosófica que le dé a este talento una razón existencial de ser, sentir, analizar y crear. De nada serviría formar líderes que no estén razonando las necesidades de la sociedad, y las causas y consecuencias de los fenómenos.

Por: Irving Roberto Trauwitz Tlapalcoyoa, Director de Incubación UVM Campus Sur.

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