Involucramiento de los padres, clave para el éxito estudiantil

Es bien sabido que el involucramiento de los padres en la educación de sus hijos es esencial para el éxito estudiantil. Ello abarca desde la planeación y selección de la escuela, el destinar los recursos necesarios para cubrir los gastos educativos, hasta apoyarlos en el proceso de aprendizaje, así como motivarlos a esforzarse y continuar con sus estudios.

Aunque el papel de los padres en el aprendizaje de sus hijos evoluciona a medida que estos crecen, un factor permanece constante: su influencia es determinante para su desarrollo educativo.  

Por ello, el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México, se dio a la tarea de indagar sobre el impacto que tiene el involucramiento de los padres de familia en el desempeño, interés y continuidad escolar. De acuerdo con los resultados de esta encuesta, 95 por ciento de los padres que no tienen hijos que hayan desertado saben cuáles materias llevan sus hijos de secundaria. De la misma forma, 81 por ciento de estos padres sabe qué temas están viendo actualmente sus hijos en la escuela. Queda claro, pues, que mientras más participa y más informado está el padre sobre la vida escolar del hijo, el riesgo de deserción escolar disminuye.

En un estudio similar para analizar en qué modo influye la formación escolar que tuvieron los padres en la educación de sus hijos, se encontró una clara relación entre el nivel de estudios y antecedentes del padre y la deserción escolar de los hijos. El 76 por ciento de las familias donde el padre tiene como grado máximo la secundaria, enfrenta la deserción de al menos un hijo durante o antes del bachillerato, mientras que, si el padre de familia cuenta con bachillerato o un grado mayor, el porcentaje de deserción de uno de sus hijos disminuye hasta 24 por ciento.

De acuerdo a este estudio, prácticamente todos los padres de familia encuestados consideran que motivan a sus hijos para continuar estudiando. La mayoría (61 por ciento) respondió que motivan a sus hijos verbalmente, seguido por apoyos económicos para continuar sus estudios (37 por ciento), y apoyando con la compra de libros, cursos, actividades extraescolares, etc. (28 por ciento). En aquellas familias que cuentan con al menos un hijo que haya desertado de la escuela, es más probable que solo lo haya motivado verbalmente.

Los resultados de esta encuesta refrendan la importancia del rol de los padres en el desempeño y continuidad de los estudios de sus hijos, y hacen patente el especial impacto que tienen para disminuir la deserción escolar, uno de los desafíos más apremiantes que enfrentan nuestros jóvenes. Son muchas las variables que influyen en la compleja ecuación del rendimiento académico, pero para incrementar las posibilidades de un desempeño exitoso, los padres de familia debemos asumir nuestra importante responsabilidad en este esfuerzo compartido y tener claro que el apoyo que damos a nuestros hijos puede ser el factor determinante para que ellos permanezcan en la escuela.

Una participación activa consiste en planificar la educación de los hijos con tiempo, apoyarlos en sus actividades escolares, mantenerse involucrados en los eventos de la escuela y permanecer cercanos a ellos cuando estos padecen de frustración, molestia hacia sus estudios o poca integración con sus compañeros. Sobre todo, implica reforzar en los hijos, una y otra vez, el papel que una educación de calidad tiene en su futuro. Este papel es relevante -sin duda- en lo relativo a las futuras oportunidades laborales a las que podrán tener acceso, pero también es primordial reiterarles a los hijos las ventajas que una educación integral tiene en su formación como personas y como ciudadanos.


Luis Durán es presidente y director general de Laureate México y UVM. Síguelo en Twitter como: @LuisEDUran2

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