El camino a la independencia: cómo ser un freelancer

Un empleo ‘tradicional’ no es para cualquiera, especialmente en estos tiempos en los que escuchamos que las oportunidades para trabajar de forma independiente o como freelancer abundan y en que la flexibilidad es una prestación cada vez más valorada. ¿Cómo puedo saber si es el camino que me conviene tomar? ¿Cuál es el mejor momento para independizarse? Aunque quisiéramos que un hada madrina nos indicara qué es lo que debemos hacer, esta decisión la debemos de tomar nosotros y para ello es importante tener una seria reflexión sobre costos y beneficios de lanzarnos al mundo del freelance.

 

Lo primero que debemos hacer es definir exactamente qué servicio o producto queremos ofrecer para poder analizar las oportunidades en el mercado, los potenciales clientes, la competencia y las perspectivas de crecimiento del sector en el que nos especializamos. Para algunas profesiones como la arquitectura o la nutrición este ejercicio es más sencillo, pero para algunas otras, como la consultoría o las ventas no queda tan claro qué servicio o producto es lo que pretendo vender si me independizo. Es necesario también identificar y conocer a tu mercado o tu público objetivo.

 

Teniendo muy claro cuál va ser nuestra actividad, lo siguiente que debemos hacer es un presupuesto, es decir, planear nuestras finanzas para evaluar si estamos listos para dejar nuestra quincena y subsistir en la aventura, y cuáles son las expectativas de ganancias (realistas, obviamente), que podemos obtener. Tener ahorros siempre ayudará a optar por el camino de la independencia. Sobra decir que la decisión de apostarle al freelancing siempre tendrá una dosis de riesgo e incertidumbre, por lo que es difícil encontrar el momento perfecto. Confía en tu instinto, pero asegúrate de tomar todas las medidas a tu alcance para prepararte de la mejor manera.

 

Otro elemento clave es reflexionar y trabajar en tu marca personal: cómo venderte, qué aptitudes puedes resaltar, cuáles son tus fortalezas, cómo te vas a diferenciar de tus competidores. Debes conocerte a ti y a tu trabajo a la perfección.  Debes recordar que el trabajo no vendrá sólo, tengo que salir a buscarlo a través de distintos medios. Contacta a toda la gente que conozcas, haz networking, encuentra los medios más adecuados para anunciar y publicitar tus productos o servicios. Hoy en día las redes sociales son una herramienta muy útil, pero hay que saber usarlas estratégicamente.

 

Recuerda que ser independiente no significa ser disperso. Lleva a cabo un plan de trabajo. Al trabajar independientemente, corres el riesgo de perder tiempo más fácilmente. La disciplina será tu mejor aliada. Un plan de trabajo te ayudará a tener metas específicas a corto y mediano plazo. Tendrás una mayor organización y un propósito que cumplir para no perder el rumbo. 

 

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