Durante mucho tiempo pensé que las dificultades en el trabajo —desorganización, saturación mental, problemas para priorizar o malentendidos en la comunicación— eran fallas personales que debía resolver sola.
Convivir con TDAH muchas veces me hizo creer que tenía que “corregirme” para encajar en las dinámicas laborales. Con el tiempo entendí algo distinto: en equipos neurodiversos, muchas fricciones no tienen que ver con la capacidad de las personas, sino con cómo se lidera.
Descubre los diplomados de liderazgo de la UVM y aprende a adaptar tu forma de liderar para fortalecer el trabajo en equipo.
Trabajar dentro de un equipo neurodiverso, siendo yo misma neurodivergente, me hizo ver que el liderazgo no puede ser rígido ni uniforme. Cuando un líder ajusta su forma de comunicar, organizar y dar seguimiento, el trabajo deja de sentirse cuesta arriba y empieza a fluir mejor para todas las personas involucradas.
Esta nota no busca hablar de diagnósticos ni de etiquetas, sino de liderazgo real: ese que se adapta a las personas que tiene enfrente.
Equipos neurodiversos: una realidad cada vez más común en el trabajo
Hoy, los equipos de trabajo están formados por personas que piensan, procesan información y gestionan el tiempo de maneras distintas. Algunas, como yo, tenemos TDAH; otras son altamente analíticas; algunas necesitan mayor estructura, y otras funcionan mejor con autonomía.
Esta diversidad no es marginal. En México, distintas organizaciones y estudios han estimado que alrededor del 15 % de la población vive con alguna condición neurodivergente, aunque estas cifras suelen ser conservadoras debido a la falta de diagnóstico y registro formal.
Esto significa que, muy probablemente, la neurodiversidad ya está presente en los equipos de trabajo, incluso cuando no siempre es visible o nombrada.
Aunque estas cifras no describen directamente el entorno laboral, sí permiten dimensionar que una parte relevante del talento que se incorpora a las empresas es neurodiverso.
Aunque a veces se usa el término neurodiversidad para hablar de distintos estilos de trabajo, es importante recordar que se refiere específicamente a condiciones como TDAH, autismo o dislexia. Aun así, muchas de las prácticas de liderazgo inclusivo benefician tanto a personas neurodivergentes como a cualquier equipo diverso.
Durante años, el enfoque fue que las personas debían ajustarse a sistemas laborales rígidos. Ese enfoque no solo resulta poco efectivo, también genera desgaste innecesario. La diferencia aparece cuando el liderazgo reconoce que no todas las personas trabajan igual y empieza a gestionar esa neurodiversidad de forma consciente.

Cómo adaptar el liderazgo en equipos neurodiversos
Colaborar con un liderazgo dispuesto a observar y hacer ajustes marcó una diferencia concreta. No porque “me facilitaran” el trabajo, sino porque lo hicieron más claro.
Para entender cómo estos ajustes pueden implementarse desde el liderazgo cotidiano, vale la pena mirar la experiencia de Fabiola Muñiz, mi jefa directa y Gerente SEO y Editorial en Laureate, quien lidera equipos con perfiles y formas de trabajo diversas.
“Con el tiempo entendí que no todos procesan ni se organizan igual. Como líder, podía ajustar la forma de explicar, comunicar y dar seguimiento para que el trabajo funcionara para la persona, para el negocio y para el equipo.”
Ese cambio de mirada se tradujo en ajustes concretos en la gestión diaria. Cambios aparentemente simples —como definir prioridades de forma explícita, acordar tiempos realistas, evitar la sobrecarga de información o dar retroalimentación más estructurada— transformaron por completo la dinámica del equipo.
Y lo más relevante: estos ajustes no beneficiaron solo a una persona.
“No impongo una sola forma de trabajar. Lo importante es dejar claro el objetivo, la prioridad y el impacto del trabajo; el cómo puede variar según cada persona.”
El resultado, en mi caso, fue menos fricción, menos desgaste y mejores entregables. Eso dejó claro algo clave: liderar equipos neurodiversos no es hacer excepciones, es diseñar mejores formas de trabajar.
Por qué liderar equipos neurodiversos es responsabilidad del liderazgo
Liderar equipos neurodiversos implica adaptar el liderazgo a distintas formas de trabajar, pensar y procesar información.
Esto incluye comunicar expectativas con claridad, establecer prioridades explícitas, evaluar por resultados y ajustar la forma de dar seguimiento sin imponer un solo estilo de trabajo.
Gestionar equipos neurodiversos no es una habilidad opcional. Es parte del rol del liderazgo actual. Cuando un líder asume que todas las personas procesan el trabajo igual, aparecen los errores, los malentendidos y la frustración. Cuando el liderazgo se adapta, aparecen la claridad, la confianza y el desempeño sostenido.
Desde su rol como líder directa del equipo, Fabiola señala que uno de los mayores retos fue aceptar que no existe una única forma correcta de ejecutar.
“El reto como líder es encontrar un punto medio entre las necesidades individuales y un sistema de trabajo que sea claro y funcional para todos.”
En la práctica, la diferencia entre un liderazgo tradicional y uno adaptado a equipos neurodiversos se nota en acciones concretas del día a día.
| Liderazgo tradicional | Liderazgo adaptado a equipos neurodiversos |
| Asume que todos trabajan igual | Reconoce distintas formas de trabajar y procesar información |
| Comunicación general y poco específica | Comunicación clara, estructurada y contextual |
| Prioridades implícitas | Prioridades explícitas y acordadas |
| Evalúa por estilo de trabajo | Evalúa por resultados |
| Procesos rígidos | Procesos flexibles con objetivos claros |
| Retroalimentación genérica | Retroalimentación estructurada y accionable |
No se trata de suavizar objetivos, sino de alcanzarlos de forma más inteligente.
Impacto de adaptar el liderazgo en equipos diversos
Cuando el liderazgo ajusta la forma de comunicar y dar seguimiento, el impacto se nota más allá de lo individual. La dinámica del equipo cambia.
“Cuando el liderazgo hace el esfuerzo de explicar mejor objetivos y prioridades desde el inicio, disminuyen los retrabajos, las dudas y las correcciones. Eso genera confianza y un mejor desempeño del equipo.”
La claridad reduce fricciones, fortalece la confianza y permite que las personas trabajen con mayor seguridad, enfoque y autonomía.
Aprender a liderar equipos diversos también se entrena
Ajustar el liderazgo no es algo intuitivo ni automático. Requiere desarrollar habilidades específicas: comprensión del comportamiento humano, comunicación efectiva, gestión de equipos y toma de decisiones conscientes.
Por eso, la formación en liderazgo sigue siendo clave para quienes tienen personas a su cargo. La Universidad del Valle de México, a través de su oferta de educación continua, cuenta con diplomados orientados a fortalecer estas competencias y ayudar a líderes a adaptarse a entornos laborales cada vez más diversos.

¿Dónde estudiar diplomados de liderazgo para gestionar equipos diversos?
Comprender la diversidad en los equipos es solo el primer paso. El verdadero cambio ocurre cuando los líderes desarrollan herramientas concretas para gestionar personas con distintas formas de trabajar.
Algunos programas de educación continua que se alinean con este enfoque son:
Mente Maestra: Liderazgo Basado en Psicología del Comportamiento
Este diplomado se enfoca en comprender cómo piensan, deciden y actúan las personas en entornos laborales. A partir de la psicología del comportamiento, ofrece herramientas para mejorar la comunicación, adaptar el liderazgo y tomar decisiones más conscientes en equipos diversos.
Consulta el plan de estudios de Mente Maestra: Liderazgo Basado en Psicología del Comportamiento
Desarrollo de Habilidades en Coaching de Equipos
El coaching de equipos permite a los líderes acompañar y estructurar el trabajo colectivo sin imponer una sola forma de hacer las cosas. Este programa se centra en facilitar conversaciones, establecer acuerdos claros y fortalecer la colaboración en equipos con dinámicas distintas.
Conoce el plan de estudios del diplomado en Desarrollo de Habilidades en Coaching de Equipos
Diplomado en Habilidades Gerenciales en la Era Digital
En un entorno laboral marcado por la virtualidad y la sobrecarga de información, este diplomado ofrece herramientas para fortalecer la gestión de personas, la comunicación y la toma de decisiones en contextos complejos y cambiantes.
Revisa el plan de estudios del Diplomado en Habilidades Gerenciales en la Era Digital
Liderar mejor no es liderar igual
Desde mi experiencia, la conversación sobre equipos neurodiversos no debería centrarse en “cómo cambiar a las personas”, sino en cómo evolucionar el liderazgo. Cuando un líder se ajusta, el trabajo se vuelve más claro, más humano y más sostenible.
Liderar mejor no es liderar de la misma forma a todos.
Es liderar entendiendo a quién tienes enfrente.
FAQS
¿Cómo liderar equipos neurodiversos en el trabajo?
Liderando con claridad, acordando prioridades explícitas, reduciendo ambigüedades y adaptando la comunicación a distintas formas de trabajar, sin perder de vista los objetivos del negocio.
¿Qué es liderar equipos neurodiversos?
Es una forma de liderazgo que reconoce que no todas las personas procesan la información ni trabajan igual, y ajusta procesos, comunicación y seguimiento para mejorar el desempeño del equipo.
¿Por qué es importante adaptar el liderazgo en equipos neurodiversos?
Porque mejora la comunicación, reduce errores y retrabajos, fortalece la confianza y permite que los equipos trabajen de forma más clara, sostenible y eficiente.
¿Qué tipo de liderazgo funciona mejor en equipos diversos?
El liderazgo situacional e inclusivo, ya que permite ajustar la forma de liderar según las personas y el contexto sin perder estructura ni dirección.

