Fisioterapia el mejor tratamiento para lesiones comunes

La danza es el arte del movimiento a través del cual podemos apreciar la expresión poética del cuerpo de bailarines, pero detrás de la belleza y asombro que pueda causarnos este arte, hay una historia de esfuerzo, disciplina y, a veces tristemente también de lesiones en bailarines. Aunque la fisioterapia ayuda a solucionar

El arte del movimiento, como también se le conoce a la danza, requiere de mucha dedicación por parte del artista profesional quien, además de estudiar una técnica y practicarla millones de veces, también debe tener un entrenamiento similar al de un atleta o deportista, simplemente porque el rendimiento físico de su cuerpo será la base de su trabajo y expresión artística.   

Bailarines de todos los estilos, pero sobre todo los de danza clásica y contemporánea, o la acrobática son más vulnerables a padecer alguna lesión en el cuerpo, ya que aquellos estilos dancísticos son un reto mayor para el cuerpo y que requieren de una constante práctica

Las causas de una lesión pueden variar, las hay desde la mala ejecución de la técnica, falta de calentamiento y hasta las condiciones físicas del cuerpo debido a la edad, esto es por ejemplo, que una menor de 11 años que practica ballet no debiera usar zapatillas de “puntas” hasta que sus huesos tengan una óptima madurez. Ahora bien, es sabido que un bailarín de edad superior a los 40 años tiene más riesgos de lastimarse debido al desgaste de articulaciones.    

Los riesgos más frecuentes de lesiones en bailarines suceden en las siguientes zonas corporales:

  • Pies: Inflamación o torcedura en el tobillo, tendinitis en el primer dedo, muy frecuente en el bailarín de clásico, tendinitis de Aquiles, dolor en el talón, fracturas en dedos y deformación de la articulación del dedo gordo del pie, entre otros.
  • Piernas: Contusión muscular en cuádriceps (muslo) y los isquiotibiales (detrás del muslo). Las rodillas son frecuentemente las más dañadas por meniscos, ligamentos y articulación femorrotuliana y, según el tipo de padecimiento, podría acabar con la carrera del bailarín.
  • Cadera: En menor grado, pero esta parte del cuerpo no está exenta de sufrir un daño, principalmente dolor en la articulación de la cadera.
  • Columna: Lumbalgias, sobrecarga articular posterior, aumento en la curva lumbar, contracturas en la zona lumbar o en las cervicales.  

 

La herramienta primordial de un bailarín es su cuerpo, por eso más que cualquier otro atleta, las personas dedicadas la ejecución dancística deben dar mantenimiento a cada una de estas partes que más sufren daños.   

Puede tratarse de lesiones temporales, pero también existe la posibilidad de enfrentar lesiones crónicas, en gran parte por no atender a fondo el padecimiento, por eso la fisioterapia es el mejor tratamiento complementario para los bailarines, incluso sin tener que esperar a que suceda un daño grave en el cuerpo. Muchas veces las lesiones graves pueden evitarse si, desde una leve molestia, el bailarín acude a revisión y recibe recomendaciones sobre la capacidad e intensidad de movimiento a la que puede someterse.  

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Fuente: Healthydancers y Ciudaddeladanza.com

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