Conciertos y festivales: una veta por explotar para la mercadotecnia

Los conciertos no solo son un pilar importantísimo en la industria del entretenimiento musical, también son una excelente forma de crear estrategias de mercadotecnia y conectar con los consumidores millennials.

Si un sector de la industria del entretenimiento parece ser dichoso, es el de los conciertos. Y es que, a diferencia de lo que podría creerse, aún hay muchos que están dispuestos a pagar por escuchar música… pero en vivo, según un reporte del diario The Wall Street Journal.

Solo hay que ver a Bruce Springsteen, que con su tour de 2016 recaudó más de 170 millones de dólares solo durante los primeros seis meses de ese año, seguido por la cantante Beyoncé con 137 millones ganados por venta de boletos. 

México parece estar alineado con esa tendencia, con muchos artistas internacionales incluyendo ciudades mexicanas dentro de sus tours, o la proliferación de festivales a lo largo del país. Ahí tenemos el consolidado "Vive Latino" con 18 ediciones realizadas, o el "Corona Capital", ambos en la Ciudad de México; están el "Machaca", "Pal Norte" y el "Live Out", en Monterrey; en Guadalajara el "Coordenada", el "Revolution Fest" y el "Festival Roxy".

En fin, toda una industria que crece frente a nuestras narices y parece ser que pocos ven el potencial que tiene en términos de marketing.

Rockstars de la mercadotecnia

En primer lugar, los conciertos atraen a miles de jóvenes, especialmente cuando se trata de un festival musical. Este formato de conciertos con decenas de artistas y varios días de música atraen a miles de millennials, el sector que ahora parece ser el ‘santo grial’ de la mercadotecnia.

“Los millennials tienen una mejor percepción de las marcas que patrocinan eventos de música en vivo, además de que tienden a recordar por más tiempo a las marcas”, de acuerdo con un estudio conducido por la promotora AEG y la agencia de mercadotecnia musical Momentum.

El reporte señala que entre los millennials encuestados, “a 89% les gusta las marcas que patrocinan eventos de música en vivo y un 85% estaría dispuesto a comprar sus productos”.

En segundo lugar, la música genera emociones que nos hacen reaccionar de manera más afectiva cuando escuchamos una melodía que nos gusta. Esto permite explorar diferentes alternativas para generar contenidos de promoción.

Un estudio realizado por la UNAM concluyó que la música que nos es cercana culturalmente genera respuestas positivas más intensas. Aunque la música es una excelente herramienta, debe usarse con mucha precaución, pues esa misma afinidad puede ser frágil y perderse si se satura a las personas.

Por último, las bandas o cantantes regularmente tienen una fuerte base de seguidores en redes sociales, que es el canal de moda para realizar campañas. Una propuesta bien planteada y en acuerdo con el artista puede resultar en un nicho interesante para todos aquellos que hacen marketing digital e influencer marketing en el terreno musical.

Encore:

El marketing de contenido también tiene un campo muy atractivo, pues toda la valiosa información que se puede generar sobre conciertos va mucho más allá de las reseñas y los calendarios. Se puede hablar sobre consejos si eres primerizo en un festival, sobre qué precauciones tomar en el ‘slam’ o un análisis sobre la moda de ver las presentaciones a través de la pantalla de los smartphones, etcétera.

El campo da para mucho y, además de que es muy divertido, puede ser también muy redituable en términos económicos.

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