Al terminar la universidad —o al replantearte tu carrera— es muy común que aparezca la gran pregunta: “¿Qué es mejor, trabajar en una empresa o emprender mi propio negocio?”
No hay una respuesta única. Ambas rutas tienen ventajas, desventajas y niveles distintos de riesgo, estabilidad e independencia. En esta guía vamos a revisar, con calma, las diferencias entre trabajar y emprender, qué implica ser empleado, qué implica ser emprendedor y cómo saber qué opción encaja mejor contigo hoy, según tus metas, tu situación económica y tu personalidad.
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Antes de decidir emprender, vale la pena reconocer lo que sí ofrece un empleo formal: estructura, acompañamiento y estabilidad.
Si eliges un empleo formal, comienzas con un ingreso fijo que te permite planear mejor tus gastos y tener independencia económica. En México, el desempleo ronda el 2.7% (INEGI), lo que hace del empleo una opción estable para muchos profesionistas.
Un empleo te permite aprender de líderes y colegas con más experiencia, participar en capacitaciones y dominar procesos que más adelante pueden servirte incluso si decides emprender.
Trabajar en una empresa es una forma natural de conectar con profesionales que pueden ayudarte a crecer, cambiar de empleo o incluso colaborar contigo en un proyecto propio.
Recibes prestaciones, seguridad social y beneficios adicionales. No cargas con los riesgos del negocio y eso, para muchas personas, representa tranquilidad.
También es importante reconocer lo que a veces limita el empleo tradicional, sobre todo si buscas independencia o creatividad.
Trabajar bajo reglas establecidas puede frenar tus ideas o limitar tu capacidad de innovar.
Los ascensos dependen de presupuestos, antigüedad y evaluaciones, lo que puede dar la impresión de que no avanzas tan rápido como quisieras.
La mayoría de las empresas en México siguen modelos presenciales y horarios fijos, lo que puede sentirse rígido si buscas manejar tu tiempo de manera más libre.
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Si te emociona crear un proyecto propio, emprender puede convertirse en un camino de libertad, aprendizaje y posibilidades de crecimiento. Pero el emprendimiento también tiene una cara retadora que conviene evaluar con honestidad antes de dar el salto.
| Ventajas de emprender | Desventajas de emprender |
|---|---|
| Libertad y autonomía para tomar decisiones | Alto riesgo financiero y falta de ingresos fijos |
| Potencial de mayores ingresos si el negocio crece | 75% de las PyMEs no supera 2 años (ASEM). |
| Flexibilidad de horarios y estilo de vida | Carga de trabajo intensa en las primeras etapas |
| Aprendizaje acelerado en gestión, ventas y finanzas | Incertidumbre constante y posibilidad real de fracaso |
| Creatividad total para proponer y ejecutar ideas | Responsabilidad total en cada área del negocio |
En la siguiente infografía encontrarás una guía rápida para identificar si hoy encajas más con un empleo en una empresa, con emprender tu propio negocio, o incluso con las dos:
No tienes que elegir una sola ruta para siempre. En México, cada vez más profesionales combinan un empleo formal con un proyecto propio. Según la encuesta “Termómetro Laboral 2023” de OCCMundial, 20% de los trabajadores declara tener un segundo empleo o un emprendimiento paralelo. La tendencia crece porque permite explorar ideas sin perder estabilidad económica.
Incluso el INEGI reporta que el 23% de la población ocupada tiene actividades laborales adicionales o ingresos mixtos, lo que confirma que los modelos híbridos ya forman parte de la realidad laboral en México.
“El futuro del trabajo no será lineal: combinar empleos, proyectos y habilidades será la norma.” — Foro Económico Mundial, 2023
Mantener ingresos estables mientras pruebas una idea de negocio sin el riesgo de renunciar de inmediato.
Aplicar en tu proyecto lo que aprendes en la empresa: procesos, herramientas digitales, gestión, ventas y hasta contactos clave.
Reducir el miedo a “dejar todo”, porque avanzas a un ritmo que tu vida y tus finanzas pueden sostener.
Pero también exige responsabilidad: organizar horarios, evitar jornadas eternas, cuidar tu salud mental y aprender a decir “no” para no caer en la saturación laboral. Híbrido no significa “hacer el doble”, sino aprender a equilibrar.
La respuesta no es universal, porque cada camino funciona para personas distintas en momentos distintos de su vida. Lo importante es elegir con base en lo que necesitas hoy:
Si buscas estabilidad, aprendizaje guiado y un ingreso constante, trabajar puede darte la estructura que necesitas para crecer.
Si te mueve la autonomía, la innovación y estás listo para asumir riesgos, emprender puede ser la ruta más alineada contigo.
Y si aún tienes dudas, el modelo híbrido —empleo + proyecto personal— es una opción cada vez más común en México.
Según OCCMundial, 1 de cada 5 mexicanos ya combina ambas cosas. Es un recordatorio de que no tienes que elegir para siempre: puedes cambiar, ajustar, pausar o retomar según tu etapa de vida.
Al final, tanto el empleo como el emprendimiento pueden llevarte al éxito si desarrollas habilidades clave: pensamiento crítico, liderazgo, gestión de proyectos y toma de decisiones. Y si buscas prepararte para ambas rutas, estudiar una licenciatura, certificación o posgrado es una inversión que fortalece tu perfil sin importar el camino que elijas.
La verdadera decisión no es empleo o negocio, sino qué vida profesional quieres construir a partir de hoy.
Y si después de leer esto tienes claro que quieres crecer —ya sea dentro de una empresa, con tu propio negocio o combinando ambas cosas— la preparación sí hace diferencia. Muchas de las habilidades que necesitas para avanzar: liderazgo, gestión de proyectos, administración, finanzas, toma de decisiones o incluso pensamiento estratégico, se desarrollan mejor con formación académica.
En ese camino, UVM ofrece licenciaturas, maestrías y programas en línea pensados para personas que buscan construir una carrera sólida, emprender con bases reales o crecer más rápido en el mundo laboral.
Si quieres explorar opciones, UVM cuenta con programas flexibles, asesoría académica y rutas que pueden adaptarse a lo que hoy necesitas para dar el siguiente paso.
Al final, no importa si decides trabajar, emprender o hacer ambas cosas: contar con preparación adecuada te abre más puertas en cualquier camino. Acércate a un asesor académico.