¿Cómo elegir tu carrera?

¿Te imaginas despertar cada mañana sabiendo que debes ir a trabajar durante ocho horas (o más) en algo que no te gusta? ¿Tener que pasar gran parte de tu día en lugar que no te es agradable o con compañeros con los que no te llevas bien? Esa es la realidad que una gran cantidad de adultos de todo el mundo debe enfrentar, cada mañana, durante años…

Por eso es súper importante que tomes todo el tiempo y todo el esfuerzo necesarios para averiguar a qué te quieres dedicar TÚ, por el resto de tu vida.

¿Qué debes tomar en cuenta al momento de elegir una carrera?

Elige algo que te gusta. Vas a pasar mucho tiempo haciendo esto. Mucha gente comete el error de elegir una actividad porque piensa que va a ganar mucho dinero; si basas tu decisión en la cantidad de dinero que vas a recibir, estarás cometiendo un gran error.

Elige aquello para lo que eres bueno. Identifica cuáles son tus puntos fuertes y escoge ocupaciones en donde se utilicen estas habilidades. Si existe alguna carrera que tú sientes que es tu vocación pero careces de algunas de las habilidades fundamentales para desempeñarla, identifica si podrías desarrollarlas (por ejemplo, a través de algún curso o entrenamiento) o bien si podrías trabajar con un equipo en el que otras personas (pares o subalternos) realicen las actividades para las que tú no eres bueno. Si la respuesta a ambas preguntas es negativa, tal vez sea mejor reconocer ahora que elegir esta carrera no es una buena decisión, pues te estarías condenando a pasarla mal por mucho tiempo.

Amplía tus opciones. Muchas personas no consideran ciertas carreras para las que son buenas, porque no saben existen. Todos los días surgen nuevas opciones, así que investiga, analiza y no te quedes con dudas. Echa un ojo a la lista completa de carreras que ofrecen las escuelas que estés considerando. Seguro te vas a sorprender de la cantidad de carreras que ni siquiera has oído nombrar. Si alguna te llama la atención, averigua de qué se trata.

Imagina lo que sería tu vida en el trabajo que estás considerando. Muchos cometen el error de elegir una carrera porque están enamorados del resultado; por ejemplo, cuando ven un edificio terminado, una gran película o un paisaje bien logrado. Es muy importante que consideres las horas y el esfuerzo que este resultado final implicó imaginando, por ejemplo, como sería un día de trabajo:

  • ¿Qué puesto ocupas?
  • ¿Cuáles son las actividades fundamentales en las que pasas la mayor parte del tiempo?
  • ¿A qué horas te levantas?
  • ¿Tienes tiempo para desayunar?
  • ¿Cómo llegas a tu trabajo?
  • ¿Cuánto tiempo te toma llegar a tu trabajo?
  • ¿Tienes estacionamiento?
  • ¿Tienes gente a tu cargo?
  • ¿Eres un buen líder? O si eres un empleado, ¿sabes dejarte guiar?
  • ¿Cómo distribuyes tu tiempo?
  • ¿Tienes tiempo para salir a comer?
  • ¿Cuánto tiempo pasas en juntas y reuniones?
  • ¿Cómo son las instalaciones?
  • ¿A qué hora sales?
  • ¿Cuántas veces te tienes que quedar después de tu hora de salida para terminar un trabajo?

No confundas un hobby con una vocación. Es posible que te gusten mucho los animales, pero eso no significa que te gustaría estudiar Veterinaria. Conocí a una persona que pasó por esta situación. Le gustaban mucho los perros, especialmente los perros de exhibición; terminó la carrera de Veterinaria pero nunca se dedicó a ella, pues no le gustaba la medicina: no le gustaba inyectar, ni tratar con los animales enfermos ni con sus dueños.

Afortunadamente para él, ingresó al negocio de su familia y se dedicó al comercio, con ingresos lo suficientemente buenos como para poder dedicarse a aquello que le gustaba: ser juez en exhibiciones caninas. No todos tienen tanta suerte.

Puede ser que a ti te guste jugar golf, pero eso no quiere decir que vas a ser golfista profesional, instructor de golf o administrador de un club de golf; puede ser que te encante la computación, pero eso no significa que quieras estudiar Informática, Ingeniería Electrónica o Programación.

Si te encuentras en una situación como esta, toma el tiempo necesario para diferenciar si se trata de una actividad que te gusta y te entretiene, o si quieres dedicar tus esfuerzos para desarrollar una profesión a partir de tu interés.

Toma decisiones bien informadas. Existen diversas escalas que te ayudan a identificar los aspectos básicos que se necesitan para elegir una carrera:

  • Intereses.
  • Habilidades.
  • Valores.
  • Tiempo. (¿Quieres hacer una carrera técnica? ¿Piensas estudiar una maestría o detenerte a nivel licenciatura?)
  • Expectativas. (Coinciden con lo que cada carrera ofrece)

 Para mí todo esto es un buen punto de partida, especialmente cuando no tienes ni idea de lo que quieres estudiar… o cuando tienes tantas opciones que no sabes ni por dónde empezar.

¿Cómo elegir cuando ya tienes opciones?

Cuando tienes bastante idea y estás, por ejemplo, atorado entre dos o tres opciones, necesitas algo que te ayude a clarificar para poder tomar una decisión con más confianza. En mi consulta, cuando acompaño a algún chico en este proceso y hemos llegado a este punto, yo le propongo los siguientes dos ejercicios (y recuerda que comencé mi artículo diciendo que es importante darte el tiempo suficiente para la elección de una carrera)

1. Conviértete en la sombra de…  alguien que se dedica a lo que estás pensando estudiar.
Vamos a suponer que tú quieres dedicarte a Diseñador Gráfico. Averigua si en tu núcleo de conocidos existe alguien cuyo papá, tío, abuelo, amigo, etcétera, se dedica al Diseño Gráfico y pídele la oportunidad de que te lo presente.

Lo que tú le vas a proponer es que durante ocho días (o el tiempo que ustedes definan) te vas a convertir en la “sombra” de este “mentor”: vas a llegar a la oficina a la misma hora que él llegue y vas a estar con él a lo largo de todo el día para observar, desde dentro, lo que realmente significa la vida de un diseñador gráfico. ¿A qué hora entra? ¿Cuántas juntas tuvo a lo largo del día? ¿Dónde está físicamente? (en una oficina o en una sala común), ¿Utiliza un restirador o hace todo en la computadora? ¿Por cuántas horas? ¿Con cuánta gente interactúa? ¿Cuántas llamadas recibe, qué tanto trabajo administrativo hace? ¿Sale a comer o trae un lunch desde casa? ¿En las oficinas hay cocina, cafetería, o un espacio para que los trabajadores coman y descansen? ¿Sale a visitar clientes o los clientes vienen a la oficina? ¿Cuántos clientes ve por día? Etcétera. Varias veces, a lo largo del día, detente y hazte la siguiente pregunta: ¿me gustaría estar en su lugar?

2. Elige un personaje.
Identifica uno o varios personajes que te hayan gustado mucho. Pueden ser personajes de alguna novela (si es que te gusta leer), de algún programa de televisión, de alguna película, o personajes de la vida real a los que tú admiras (por ejemplo, un deportista, un artista, el papá de un amigo). Una vez que lo hayas identificado, analiza qué es lo que te gusta tanto de este personaje. Te sorprenderás al darte cuenta que, en muchas ocasiones, lo que te gusta de esta personaje es a lo que se dedica, es decir, te gusta el personaje porque te gusta lo que hace.

Espero que estas ideas te sirvan de inspiración para encontrar tu vocación. Creo que una de las características que comparten las personas de éxito y quienes se sienten realizadas personal y profesionalmente, es que están en donde quieren estar haciendo lo que les gusta hacer. Disfruta cada paso del proceso de elegir una carrera, no tengas prisa:  en realidad tienes toda la vida para alcanzar tus metas. ¡Buena suerte!


Nancy Steinberg es psicóloga especialista en niños y adolescentes con problemas de aprendizaje y de conducta, experta en procesos cognitivos, estimulación de la capacidad de aprendizaje y terapia ocupacional. La puedes encontrar en midoctoranancy.com, en Facebook, Twitter y LinkedIn, o en el 55-5294-0354.

Topics: Salud Bienestar

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